tu flor crece en el silencio primigenio

donde la palabra alienta montando animales

en estado puro como si todo lengua

húmeda desnuda acuática epitelial

sagrada, sin dios, sin fe, pánica.

Omnívoro oráculo de los días sin fin.

Como flor te trata el deseo y tu insaciable

tumbas dócilmente la imaginacion violenta

de los feligreses llenando de muertes sus victorias