EL MAR CONTIENE AL MUNDO

No nos deja olvidar

pues cada ola

es un recordatorio

bramando

nuestra muerte

hacia la orilla.

(ROSANA ACQUARONI, De Cartografía sin mundo, 1995)

Hoy el mar, concurrido a veces, cuando la velas encendidas,

es un descampado de silencio, una desolada indiferencia,

donde trota de puntillas el alma de todas la orilla,

Y todo el silencio es una violenta caracola, una desdentada brisa.

Hoy es la pena la que suma

espuma a la ceniza y hace adióses

en el encogido corazón del día

Nuestra enorme playa apasionada como una infancia

es la radiografia durísima del dolor y de la rabia.

Y una dulzura irremediable en el corazón del aire

sobrevuela los ojos a la canal, en carne viva,

de los que acarician la brutal cara de la ausencia.